El sentir del p blico se circunscribi a la

El sentir del público se circunscribió Metabolism Compound Library la gente entrevistada, más que nada lugareña; éste hubiera sido diverso y hasta más entusiasta si se hubiera entrevistado a la gente que visita y a la que le agradan estos lugares. Así, las respuestas oscilan entre la gran alegría y gusto que se siente, ya que los músicos improvisan las letras de las canciones con lo acontecido en la vida local o general, lo cual es original, ayuda a bailar, se identifican, les enorgullece que sea del lugar y que a mucha otra gente le gusta. Pero el otro aspecto es que los jóvenes se alejan (en muchos casos migran) y no prefieren lo suyo porque no aprecian las costumbres, hay tristeza porque cada vez menos gente toca, se pierde la tradición y en Mecatlán la gente expresó con mucha tristeza que no hay tiempo para la música.
En cuanto al santo patrono festejado, cada localidad tiene el suyo, aunque también se celebran otros de acuerdo con el calendario religioso y la importancia de las actividades y el trabajo de la gente; también hay otros más por las celebraciones de barrios en particular. Generalmente se celebran ceremonias y festividades en torno a ello en los templos y los atrios, extendiéndose en ocasiones, a la misma calle, participan bandas, grupos de danzantes con sus instrumentistas y cantos religiosos alusivos.
Entre otros motivos de festejo se mencionan algunos religiosos, otros cívicos y hasta cuestiones escolares y deportivas. La gente no detalló en cuanto a piezas musicales, formas de celebrar y grupos participantes, pero sí mencionaron que se baila, que se usan disfraces y también que se experimenta melancolía al recordar otros tiempos.
En cuanto a bodas, bautizos y funerales, se coincide en las diferentes localidades en que se siguen las creencias y los recursos con que se cuente, algunos expresaron “como en todos lados”, pero lo que sí es común denominador es que se lleva a cabo primero la ceremonia religiosa y luego el festejo en un lugar determinado para ello (salón, casa de la familia, etc.), o en el caso de un funeral, la inhumación en el panteón. Respecto a la música utilizada, todos tienen piezas religiosas alusivas a la ocasión en los templos, pero posteriormente hay variantes. En el caso de las bodas hay desde la tradicional indígena (como en Rancho Nuevo), regional con sones huastecos, huapango, mariachis, canciones pedidas, etc., hasta la grabada en cassettes y sonido contratado. Para los bautizos música infantil, cantos y boleros que le cantan al niño bautizado y Las Mañanitas. Particular es el caso de los funerales, porque después de la ceremonia en el templo se lleva a vulva cabo una procesión sin música, llamada procesión silenciosa, por la calle hasta el panteón, en el que en ocasiones, se despide al difunto con las piezas musicales de su preferencia.
En cuanto a otras celebraciones, se hizo referencia a las que no tienen calendarización específica, como los xv años, otros cumpleaños, clausuras de eventos, coronación de reinas, fiestas comunales (en los que hay cooperación general), ferias, festivales y algunos mencionaron fechas del calendario religioso, destacando el 3 de mayo, día de la Santa Cruz, en el que se sube con música al cerro del mismo nombre (ubicado al suroeste de Tamazunchale) y se acampa para estar el mayor tiempo posible celebrando. La música utilizada va desde la tradicional en las localidades que la conservan, pasando por lo regional en vivo e incluso música moderna ejecutada por grupos o grabada y con sonido contratado.
También hay celebraciones tradicionales como el “Xantolo” (la “fiesta de fiestas” de la Huasteca, término modificado por los nahuas del latín Sancta Sanctorum o Día de Muertos, momento del encuentro entre los vivos, los muertos y los santos) con materiales de investigación alusivos a este tema en Sevilla (2002), el “Chantolloween” (denominación singular para la reunión predominantemente juvenil de la noche del 31 de octubre con elementos del “Halloween”) que atraen a las nuevas generaciones; y la presentación de novedades musicales, como obras de concierto que se basan en la música regional, por ejemplo la “Canasta de frutas mexicanas” y la “Suite huasteca” del músico Jesús Echevarría (2001).

Christoph Weiditz quien tuvo la oportunidad de acompa

Christoph Weiditz, quien tuvo la oportunidad de acompañar brucine la corte de Carlos V entre 1529 y 1532 por las diferentes regiones del reino español, al ver jugar a los indios en Barcelona, registra el suceso entre otros. Sin asentar el lugar del juego, describió lo que observó y realizó los dibujos que llevan el título Das Trachtenbuch des Christoph Weiditz von seinen Reisen nach Spanien (1529) und den Niederlanden (1531/32) (McKenzie 2007). El orfebre y tallista de Estrasburgo describe la pelota, cómo se juega y el equipo que portan ambos jugadores. “De esta manera juegan los indios con la pelota inflada, con el trasero, sin tocarla con las manos, en la tierra; tienen también un cuero duro sobre el trasero, para que reciba el golpe de la pelota, también usan un guante de cuero así” (Weidlitz 1927: 24, láms. 13 y 14); elabora la imagen europea más antigua, el primer retrato que se conoce de indios practicando el juego de pelota, a lo que cabe agregar que entre la serie de imágenes también se incluye el dibujo de los “volteadores del palo”, que posiblemente presenció en esa misma ocasión.
El juego de pelota es una actividad que Weiditz bien establece como una recreación para el rey, aquella percepción que posiblemente Anglería y Ribera compartían al saberla como práctica ligada al palacio de Moctezuma, es análoga a la vinculada al jeu de paume de la nobleza europea, en la medida en que algunos de sus parámetros definen al juego americano en las tempranas descripciones y representaciones hechas por europeos. En su imagen, Weiditz encarnó a dos jugadores, vestidos en un paño que les ciñe las caderas y glúteos, con una pelota de color claro, en el aire entre ellos y situados en un entorno de suelo ondulante, al centro de un espacio en blanco se detienen en un momento del juego, en un espacio intangible (figura 1).
Weidlitz representó a los jugadores con cuerpo bajo y robusto, trazado de manera muy labrada y escultural con líneas de contorno que les dan volumen y fuerza, vestidos con un mínimo atuendo, casi desnudos, llevando a cabo gestos y posturas que poco tienen que ver con los juegos de pelota europeos, en los cuales el cuerpo está sujeto a intracellular route categorías y expectativas que les son propias y los caracterizan.
Al encontrar en el juego de pelota americano una técnica de juego conformada por un repertorio de movimientos y posturas, Weiditz enfrentó gestos que no formaban parte de su sistema de representación ligado a los modelos de comportamiento de los juegos europeos. Ante una manera distintiva de golpear la pelota sumada a un atuendo característico del juego, desprovisto de ropaje, Weiditz como testigo ocular capturó el rápido y transitorio momento del juego de pelota que presenció como un ejercicio para el cuerpo conformado por una serie de gestos y movimientos —que no son exactamente los que más se esperan: arrojarse al suelo y golpear la pelota con la cadera, que se vio impuesto a representar. Es una imagen sin contraparte en la literatura o en el arte (Hampe 1994: 21-22, 372-373).
La innovación, conocimiento y repertorio de Weiditz lograron formular, implementar y recrear la gestualidad de los cuerpos desnudos en juego para plasmarlos en el interior de sus modelos de comportamiento y relaciones del cuerpo. La imagen de Weiditz, en su retrato de los indios jugadores de pelota, demuestra su observación de la naturaleza a través de una idealización consistente con su estilo y su modo de ejecutar sus dibujos; representa el movimiento en el que cada uno de los brucine jugadores, con los músculos tensos, se adelanta para recibir la pelota, se detiene en un movimiento en el que gira el dorso y los glúteos hacia ella, con las rodillas dobladas y los brazos extendidos para colocar la mano en el suelo y dejarse caer en un movimiento hacia delante para golpearla, como un cuerpo que despliega un gran esfuerzo físico (McKenzie 2007: 84; Báez 2013: 29-33). Traza los cuerpos de los jugadores, donde se manifiesta su musculatura y tensión, de manera que en ellos se suman las nociones de esfuerzo corporal y aquellas ligadas a la imagen del luchador, en tanto que —pese a ser el propósito confrontar las descripciones escritas y las descripciones pictóricas del juego— es evidente que se están duplicando las tempranas representaciones del juego de pelota americano de los primeros europeos que presenciaron el juego en las islas y en tierra firme.

Introduction The skin is the largest organ

Introduction
The skin is the largest organ of the body and consists of epidermis, dermis and appendages such as hair, nails and sebaceous and sweat glands (Carlson, 1994).
The stratum corneum, the outermost layer of the skin, is composed of dead and flattened ceterizine (corneocytes) that form a tough, horny layer of keratin mixed with lipids, which maintains hydration, pliability, and the effective barrier of the skin (Wysocki, 1999). Approximately 10 (Krutmann and Gilchrest, 2006) particles are disseminated from the healthy skin into air each day, and 10% of these skin squames contain viable bacteria (Noble and Davies, 1965). Due to constant interaction with the surrounding environment, skin plays a key role in protecting the body against pathogens (Proksch et al., 2008).
A glance into the history of medicine will clearly reveal that infections have always been a significant source of morbidity and mortality. The contagious nature of certain illnesses is well documented, and basic control measures are usually required to combat spread of infections in a community Larson (1999)). Advances in medicine eventually led to the identification of specific disease-producing organisms and mechanisms favorable for disease transmission, which enabled the development of effective measures to prevent or control the spread of communicable diseases. Islamic teachings reveal that skin care and hygiene is integral to the religion, as indicated from the words in the Holy Quran: “Indeed, Allah loves those who are constantly repentant and loves those who purify themselves.” (Holy Quran, 2: p. 222).
In this review, we explored Islamic recommendations for skin and related appendages, including hair, nails and mucous membranes, (Table 1) and corroborate their importance in contemporary practice of medicine.

Skin care and protection

The bath (ritual) in Islam
A full body wash is strongly recommended in many circumstances, including for ritual occasions (weekly for Friday gathering prayer and at the two Eid festivals). It is obligatory after sexual intercourse and at the conclusion of menstruation and postnatal bleeding (Al-Bukhari, 1987a).
From an Islamic perspective, cleanliness is so important that Muslims are required to not go longer than seven days without a bath, even if he is excused from going to Juma’h, or Friday Congregational prayer. As narrated by Abu Hurairah, the prophet (pbuh) said, “It is an obligation upon every Muslim to wash his body once every seven days” (Al-Bukhari, 1987b, c).

Hair care in Islam
Cleaning body hair and removing all dust and dirt is emphasized in the prophetic tradition. The Prophet (pbuh) ordered that the hair on the head to be washed from the root three times in the ritual bath and wiped at every Wudu. Jubair ibn al-Mut‘am narrated that the Prophet (pbuh) said, “I pour three handfuls of water over my head, and he pointed to his hands” (Al-Bukhari, 1987).
As narrated by Abu Hurrairah, the Prophet (pbuh) said, “those who have hair should honor it” (Al-Albani, 1985). Honoring the hair includes cleaning, combing and perfuming it. In this regard, Aishah asserted that she used to apply the best available perfume on the Prophet (pbuh) until she could see it sparkle in the hair of his head and beard (Al-Bukhari, 1987). The Prophet (pbuh) recommended growing the beard according to the narration of Omar, saying, “trim closely the moustache and let the beard grow” (Al-Naysaburi, 1972).
With regard to facial hair, the Prophet (pbuh) ordered men not to leave a mustache untrimmed for more than forty days. Abu Huraira narrated that the Prophet (pbuh) said, “Five are the acts akin to Fitra (i.e., customs of sound nature): circumcision, shaving the pubic hair, cutting the nails, plucking the hair under the armpits and clipping the moustache” (Al-Bukhari, 1987).
The Prophet (pbuh) ordered the removal of armpit hair and pubic hairs to be shaved (Al-Bukhari, 1987). Anas explained that the maximum time limit given for trimming the moustache, epilating armpit hair, and shaving pubic hair was every 40days (Al-Naysaburi, 1972).