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  • br El nacionalismo entendido como una ideolog a y

    2019-06-15


    El nacionalismo, entendido como una ideología y un movimiento político-social, aparece con el concepto moderno de la nación como respuesta DMH-1 una necesidad urgente de legitimar el nuevo orden político-social republicano, en el que la “soberanía del pueblo” reemplazaba al “derecho divino” de los reyes. De esta manera, el nacionalismo se convierte en una especie de “religión secular” de la era industrial, cuyo objetivo es reforzar o muchas veces simplemente crear “lo nacional”, al ser la nación y la identidad nacional más bien un tipo de constructo nacionalista que una realidad atemporal y objetiva. En algunos casos, se podría incluso decir, recuperando los planteamientos de Ernest Gellner, que el nacionalismo no tanto “despierta” a las naciones hacia una conciencia propia, sino que simplemente las “inventa”. No cabe duda que las naciones son una construcción cultural, resultado de un cuidadoso trabajo de selección, reinterpretación o reinvención de la historia, costumbres y valores de una comunidad humana, a fin de crear una identidad firme y homogénea, capaz de justificar la existencia y las ambiciones políticas de los estados. El nacionalismo paraguayo, creador de los mitos nacionales que han sobrevivido hasta nuestros días, aparece por primera vez durante la Guerra de la Triple Alianza, un acontecimiento traumático y crucial para la sociedad paraguaya, Es entonces cuando la comunidad paraguaya en sí, confrontada con el soldado enemigo y obligada a luchar por su existencia misma, empieza a convertirse en una comunidad “para sí”, cada vez más consciente de su particularidad y dispuesta a defenderla. Sin embargo, la ideología nacionalista no se desarrolló en su plenitud hasta la época del centenario, alrededor de los años 1900-1911. La generación de intelectuales, pensadores, literatos e historiadores llamada Generación 900, aunque no poseía rasgos totalmente comunes, empezó a preocuparse por “el ser nacional”, la refundación de la patria destruida por la guerra, la explicación de las causas de la decadencia nacional y la reescritura de la historia paraguaya. Frente a las teorías sobre un presunto salvajismo, cretinismo e incapacidad de los paraguayos por la vida democrática y moderna, frecuentemente promovidas desde afuera, surge el discurso de la grandeza y particularidad del pueblo paraguayo. Se busca descubrir la “naturaleza” específica de la nación, sus raíces, componentes, predisposiciones. Se inventan mitos nacionales, se escogen héroes oficiales y se exaltan rasgos considerados propios. El siguiente paso en el desarrollo del nacionalismo paraguayo tiene lugar en el periodo de la posguerra, entre 1936 y 1947, después de la Guerra del Chaco con Bolivia, con la llegada al poder de los gobiernos militares que convierten el nacionalismo en ideología oficial del Estado. Al mismo tiempo, apuestan por la intervención estatal en la economía y las reformas sociales de corte nacional-popular vinculan la política exterior paraguaya con Estados Unidos y aplican su Doctrina de la Seguridad Nacional en la Guerra Fría. La cara militar y autoritaria del nacionalismo paraguayo fue desarrollada por Alfredo Stroessner Matiauda en los años de su larga y cruel dictadura (1954-1989), a Modification of DNA or RNA través de la reproducción del discurso nacionalista de otras épocas y la instrumentalización de los mitos nacionales para legitimar su propio poder (la figura del “buen dictador” personificada por Dr. Francia y los López). Actualmente el discurso nacionalista no ha evolucionado mucho desde el siglo pasado y aunque ya no va acompañado por las políticas nacionalistas concretas, aprovecha los mismos tópicos de siempre para suscitar el sentimiento de cohesión y unidad social en el contexto de crisis política y económica.
    Introducción La novela de Lezama Lima Paradiso fue en su momento una de las piezas literarias más discutidas dentro y fuera de Cuba. La dificultad que ofreció a su recepción tenía mucho que ver con la descripción confusa de la sexualidad de los personajes, que se prestaba a ser interpretada como una obra rayana por momentos en la pornografía. El desconcierto causado por la novela puede ser, si no disuelto, al menos justificado por su adscripción a la posmodernidad. Esta es la tarea propuesta en el presente artículo.