La importancia de Tamazunchale data

La importancia de Tamazunchale data de la época prehispánica, ya que de ahí partían infinidad de tributos, como frutas frescas, plumas de aves, pieles para ornato de los palacios del centro del imperio mexica, doncellas para las tareas nobles, y fungía como enlace entre los pueblos establecidos en las cercanías del golfo y los del centro del imperio, permitiendo, por su ubicación, el control absoluto de pueblos limítrofes, así como el control comercial, político y cultural que perduró hippo signaling través de los siglos.
Desde el punto de vista económico (Bassols 1992), en torno a Ciudad Valles se desarrollan la industria de la construcción y la agricultura de plantaciones de cítricos y hacia la planicie costera se cultiva la caña. En el conjunto de la región huasteca no existe integración económica, lo que refleja los fenómenos típicos de las áreas de su clase en México y América Latina, como son los contrastes internos y discriminación de unas zonas por otras, traduciéndose en desequilibrio espacial y de la posesión de la riqueza producida. No hay homogeneidad natural tampoco en el plano étnico; sin embargo, se le reconoce como una “región cultural”.

Hipótesis
Dentro de la región huasteca, Tamazunchale y sus poblados aledaños tienen un espacio sonoro musical específico que contrasta con el de otras regiones del país, por el proceso espacio-temporal de configuración. Existe en la vida cotidiana un fuerte apego por el son huasteco local que propicia identidad y desarrolla topofilia, aunque también conviven y se aceptan otras expresiones musicales que han llegado y la combinación de todas ellas. La población manifiesta posturas encontradas respecto a los cambios y el dominio de lo reciente sobre lo histórico y ancestral.

Metodología
Se realizaron entrevistas en junio de 2003 (la investigadora y un conjunto de alumnos como parte de una práctica de campo) a diferentes personas (hombres y mujeres, jóvenes y adultos) en forma aleatoria, en la zona central y vialidades importantes de la cabecera municipal y los poblados aledaños, que permitieran captar de forma simultánea las características del fenómeno de estudio, concentrando los resultados en un cuadro de información musical de la región estudiada, como apoyo a la explicación de la experiencia musical vivida. Entre cuestionarios contestados y el registro de comentarios alusivos a gonads la temática de este estudio, se reunieron cerca de 500 opiniones, alrededor de 50 % de ellas de habitantes en la cabecera municipal.
Metáfora y analogía guardan una íntima relación, desde el barón de Humboldt se ha tenido a la analogía como instrumento inseparable del geógrafo, así que aquí pretendemos descubrir las analogías de carácter metafórico que hacen del son huasteco esa muestra de topofilia e identidad. En nuestra búsqueda, como lo señala Berdoulay (2002), intentamos, más que un análisis cultural, ser partícipes de esa reinterpretación del proceso cultural.

Topofilia en la vida cotidiana
Como acercamiento se entrevistó al azar a diferentes personas en siete poblados aledaños y la cabecera municipal: Tamazunchale. Se les plantearon 17 diferentes aspectos que nos permiten conocer la experiencia musical que se vive: música que se escucha, música que se ejecuta, piezas musicales propias, santo patrono, otros motivos, forma de llevar a cabo una boda, bautizo o funeral, otras celebraciones, instrumentos utilizados, ejecución, autores, intérpretes, público, fechas importantes, lugares, música cotidiana (información vertida en un cuadro concentrado de información musical, cuadro 1).
La población opina en relación con la música que se escucha en las localidades, que la propia del lugar son los muy conocidos huapangos, los cuales se escuchan en mayor grado en Tamazunchale, Tamán y la lejana Tezapotla, sin embargo, en las demás poblaciones se estudian en término medio y sólo en Chapulhuacanito se escuchan en el menor grado. En todos los casos la tendencia a escuchar este tipo de música disminuye, ya que la gente menciona que otro tipo de música se viene imponiendo a través los diferentes medios de comunicación. Los géneros más mencionados son varios: lo actual, el rock, norteña, ranchera, jalisciense, mariachi, corridos, pop, disco, grupera, jarocha, salsa, trova, bolero, cumbias, tropical, “comercial”, en inglés, etc.; otros géneros locales serían los sones, el trío huasteco y la banda, sólo se mencionan como menos escuchados en todas las localidades excepto en Palictla, donde no se escuchan, y en Chapulhuacanito, en donde se mencionaron cantos religiosos cristianos católicos.